Es con la práctica que los niños aprenden a adaptar hábitos que les ayudaran en su vida cristiana. No hay mejores maestros que mamá y papá para enseñar a los hijos a orar y sacar tiempo para estar con Dios. El devocional en familia permite que esto suceda. Solo se necesita un poco de tiempo. Estas ideas te ayudaran a organizar un devocional para tu familia.
Marquen el calendario
Nuestros días están llenos de actividades que nos mantiene bastante ocupados. Hasta los cristianos más jovencitos se preocupan si hay suficiente tiempo para las cosas porque la sociedad demanda mucho de nosotros socialmente. A veces, si no apartamos el tiempo para las cosas más importante, estas simplemente no se hacen.
Dediquen un día y una hora especial para el devocional de la familia. Donde y cuando puedan, hagan arreglos al horario de cada quien para que todos sepan que ese día tienen que estar presente para el devocional. Si apartan el mismo día todas las semanas, con el tiempo todos en la familia se acostumbraran y llegaran solo a la sala de familia sin mamá o papá tener que empujar mucho. El miércoles puede ser un receso muy bienvenido por todos a mitad de la semana.
Asignen responsabilidades
Los niños se sienten importantes cuando se les dan oportunidades para dirigir a los adultos. Entre todos, decidan quién va a leer la biblia, quien va orar para empezar, quien va a tener un tiempo de historia biblia, etc. Al final dedican a quien les corresponden las responsabilidades para la semana que viene, y así tener tiempo para prepararse.
Canten un corito
Para del devocional en grupo es la alabanza. Cantando coritos juntos también presenta otra oportunidad para establecer otra tradición familiar. En mi casa podíamos contar con la petición de los mismos coritos cada semana y hoy cuando los escucho me hace pensar en los devocionales que mis padres hacían con nosotros. Mi papá o mi hermana tocaban la guitarra y los demás aplaudíamos para acompañar. Los coritos también traen enseñanzas y pueden ser motivos de conversación entre ustedes.
Compartan peticiones
Siempre es importante orar los unos por los otros. Cuando los miembros de una familia pueden compartir sus cargas en confianza y saber que recibirán apoyo de las personas más importantes en su vida, esto trae un gran alivio para el alma. Los padres pueden usar este tiempo para enterarse de lo que está pasando en la vida de sus hijos y brindarles ánimo. Si algunos son un poco tímidos y no quieren dar su petición al grupo, déjenle saber que está bien y que pueden pedir oración sin dar detalles.
Terminen con algo especial
Para que estas relaciones familiares crezcan aún más, después que termine el devocional hagan una actividad juntos como ver una película o salir a comer un helado. La idea es que por lo menos un día a la semana, la familia se junte para alimentarse espiritualmente y crecer en amor. El tiempo junto es uno de los regalos más lindos que los padres pueden dar a sus hijos.


